Bienvenido a éste rincón personal.

martes, 26 de abril de 2016

carta al rey. abril del 2016

Estimado señor majestad rey jefe del estado;

Antes de nada y por aquello de limar asperezas, me puedes tutear.

Ahora ya, si te parece, te comento. Pues bien, como a estas horas ya habrás oído, y seguramente escuchado, a los líderes de los diferentes partidos políticos opinar, con o sin sentido, sobre el acontecer de nuestra nación a día de hoy, y te habrán hablado de la necesidad más que probable de unos nuevos comicios, aunque ya están saltando las sorpresas de última hora, te digo, en confianza, que ya puestos y a las alturas que estamos, una de dos; O propones a algún tecnócrata, sin antecedentes u otras cargas, de esos que andan por ahí, que haberlos haylos, o firmas la disolución de las cortes en el tiempo y forma preceptivos y que empiece de nuevo el envite. Eso sí, llegado este caso, el de jodernos otro domingo por lo de pasar por las urnas, que lo costeen con su dinero aquellos que se presentan, pues yo, entre Seguridad Social, IRPF, IVA y demás donativos ya estoy un tanto saturado, como para sufragar los viajes de tan ilustres señores en sus desplazamientos para pedir el voto.

Entiéndeme señor rey, que se paguen ellos sus viajes y sus campañas publicitarias, que yo me pago ambos menesteres de mi bolsillo. Y considero que ellos deberían de dar ejemplo. Y además si ya nos lo contaron todo en Diciembre, y no andamos tan mal de memoria, que fue hace dos días, bueno y cuatro meses. O que se apunten al Facebook este y nos lo cuenten por aquí, que es gratis, y nosotros les pinchamos que nos gusta o pasamos a otro muro, pero eso sí, sin que nos cueste un céntimo.

Bueno, pues ya sabes dónde me tienes por si se te ofrece alguna cosa y si vienes por aquí me das toque, aviso a mi abuelo y quedamos los tres.


Un abrazo y besos a la señora y las niñas.

domingo, 17 de abril de 2016

Efectos de la cerveza

Esta noche
una dama me inquirió:
¿Qué os pasa
galán mío?
Que en el feisbú
no me habláis
y si escribo
no pincháis.
¿Qué os pasa
galán mío?
¿Qué hice a vos?
Nada fue,
señora mía,
dije yo,
no es desamor
ni desprecio,
ni olvido.
Los sopores
del alcohol.
La cerveza,
nada más,
que a las doce
hace efecto
y dormido
quedo yo.
Y dormido
ni leo
ni pienso
ni escribo,
ni el feisbú

abrir atino.

Los palmeros de morado

Ya me están resultando cansinos algunos palmeros de cierto partido político nazareno. Y es que no hacen otra cosa que repetir y repetir que el hijo de fulano la lió parda en una discoteca, que el yerno de mengano dio positivo en un control de alcoholemia o que el suegro de zutano tenía una cuenta en Suiza. Hechos que soy el primero en condenar, así como a sus autores, pero es que estos esbirros de sus señores se olvidan u omiten los aconteceres punibles, legales o éticos, no ya de los familiares de aquellos a quienes idolatran, que también los hay, si no de sus propios ídolos.
Eso sí, luego se llenan la boca y se hartan de colgar pasquines diciendo "tu que votaste a tal partido eres cómplice". Pues vale, yo voto a quien me parece y tengo la libertad de cambiar el voto cuando me place. Esos algunos a que hacía referencia hablan por la voz de su amo, aquella que justifica atentados terroristas, o tiene negocios personales con países donde se desprecia a la mujer y se condena la homosexualidad o se encarcela a quien opina de forma contraria. Y a pesar de todo ello justifican su voto.
¿Quien es más cómplice?

viernes, 8 de abril de 2016

El análisis de sangre

Ya pasé el mal trago de la jeringuilla, bajé a primera hora por aquello de no esperar en demasía, pero cuando llegué ya había diez o doce personas esperando turno. Apenas había preguntado quien era el último cuando ya salió un señor calvo con el brazo derecho remangado y la mano izquierda haciendo presión sobre un punto del mismo. Y con mala cara. Yo, he de reconocerlo, fue ver al señor calvo y darme un vahído y lo siguiente que recuerdo es una señora ya entrada en edad que medio en cuclillas y agitando algo en las manos a forma de abanico me preguntaba ¿te encuentras bien hijo?.
Luego, ya recuperado del mareo, que yo achaco al estar en ayunas, me reincorporé a la fila, casi al tiempo de que una señora con las mismas poses de brazos que el señor calvo anterior pasaba delante de mí, camino a la calle. Tragué saliva y miré hacia la pared. Y se me hizo más llevadero. Y en esas estaba yo, disimulando el contemplar la pintura de la pared cuando oí un Ayyy ayyyyy ayyyyyyyy, procedente de la sala de extracciones, momento en que nuevamente se me nubló la vista y dejé de oír los lamentos.
No sé cuánto tiempo pasó, ni lo que ocurrió en el ínterin pues lo primero que recuerdo es hallarme tumbado en lo que resultó ser una camilla y una señora sonriendo a mi lado y eso sí portando en su mano izquierda un trozo de algodón y en la derecha una jeringuilla con una afilada aguja en el extremo que aproximaba sin vacilar hacia mi brazo. Cerré los ojos, apreté los dientes y cuando ya esperaba el aguijonazo inminente sonó el despertador, pues lo puse temprano para ir a hacer el análisis. Sudando estaba, lo admito, pero más sudé al llegar al ambulatorio y rememorar, en tanto me llegaba el turno para el pinchazo, lo que había soñado.
Y cuando me tocó fue peor, pues no perdí el conocimiento en ningún momento y lo sufrí todo en directo. Y sin anestesia.

miércoles, 6 de abril de 2016

La analítica del viernes.

El próximo viernes tengo análisis de sangre. Ya tengo acojone para lo que resta y es que pensar en la aguja y dilatárseme el esfínter todo es uno.

Y digo yo ¿Estas cosas no las podrían hacer con anestesia? Es que voy a echar el día pues en el volante pone un mogollón de cosas, que no sé si voy a tener sangre para tanto. Y no exagero:

BIOQUIMICA: Acido úrico. Bilirrubina total. Calcio sangre. Colesterol. Creatinina sangre. Ferritina. Fosfatasa alcalina. Fosforo sangre. GGT. Glucosa basal. GOT/AST. GPT/ALT. HDL colesterol. Hierro. Iones sangre. LDL colesterol. Transferrina. Trigliceridos. Urea en sangre.

HEMATOLOGIA: Hemograma.
MARCADORES TUMORALES: PSA.


Y por si fuera poco el acojone, en el volante me ponen que no puedo fumar ni beber alcohol. Lo de fumar no hay problema, pues hace años que, como el rey emérito, deje el fortuna, pero lo de la cerveza ya me jode.   

lunes, 4 de abril de 2016

Mi abuelo en Panamá

Hace un rato (algo menos en Canarias) me llamó mi abuelo para informarme de su regreso de vacaciones de Semana Santa.

Y nada, que todo bien, que ambos dos (su novia y él) habían disfrutado de la estancia en Panamá y que aunque tenían pensado regresar el viernes, tan pronto como tuvieron noticia de las publicaciones sacadas a la luz decidieron regresar de forma anticipada.

Obviamente le pregunté que si estaba involucrado en el caso, a lo que me dijo que no, incluso con cierto enfado en la respuesta. Que él, continuó, había ido de vacaciones, a descansar, y que los negocios los lleva desde casa. No insistí más en el tema pues note su desagrado.

Luego, intentando limar asperezas, le pregunté por el viaje y los días disfrutados, a lo que me respondió que la estancia bien, al igual que las excursiones que realizaron y eso sí, que le llamó la atención y mucho lo del Canal de Panamá, hasta el punto, según me comentó, que está dando vueltas al tema de montar una empresa allí dedicada a la importación y exportación de agua salada entre el Pacifico y el Atlántico, aprovechando el canal existente. Y que, si le va bien, ampliaría el negocio, aunque fuera con franquicia, a Egipto para hacer lo mismo entre el Mediterráneo y el Rojo (se refería al mar y no a un señor comunista) y luego a Bilbao entre el Cantábrico y el Atlántico, aunque aquí, según me dijo primero habría que hacer el canal.  
   
Proseguimos hablando de nimiedades como la familia, la política y el futbol. Y finalmente, le pregunté por el viaje de vuelta, a lo que me dijo que bien, que no había habido atascos ni retenciones en el regreso, aunque ello bien pudiera ser debido a que haciendo caso de las recomendaciones de la DGT procuró volver de forma escalonada.


De las cuestiones políticas de aquí no me preguntó nada, y me extrañó. Para mí que sabe algo.

viernes, 1 de abril de 2016

Los años de la radio

Esta tarde la dediqué a rememorar acontecimientos de la época de mi infancia, años 60 y principios de los 70, de la cuestión de televisión apenas recuerdo “Crónicas de un pueblo”,  “Seneca”, “La familia telerín” y los domingos “Reina por un día”,  y ya un poco más cercano en el tiempo (aunque no mucho) aquello de “un millón para el mejor” y los musicales de los sábados por la noche.

En casa de mis padres y como me confirma mi abuelo (a quien agradezco su ayuda en este escrito) la televisión llegó ya casi acabando la década de los sesenta y hasta entonces, recuerdo a mi madre haciendo punto en la cocina, al calor del fogón de carbón marca EO (mi padre nos decía a mis hermanos y a mí: Mirad lo he hecho yo EO, Eloy Orueta, y nos lo creíamos a pies juntillas. Luego con el tiempo supimos la verdad, EO hacía referencia a la fundición donde se fabricó el fogón y que las siglas pertenecían al propietario de la misma creo recordar que de nombre Esteban y eso sí, de apellido Orbegozo). Y así pasábamos la tarde, mis hermanos y yo con los juguetes que nos habían dejado los reyes magos (todavía no había reyas) y mi madre sentada en su silla de esparto (que conservo, aunque restaurada) haciendo su punto, ojeando de vez en cuando el fogón por si era menester echar más carbón y oyendo la radio.

Que tardes las de mi madre, con el ojo en la aguja y el oído en la radio (de lámparas, por supuesto). Y así es como mientras mis hermanos y yo jugabamos con los indios de plástico y las últimas pistolas recibidas por reyes, conocí aquellos nombres que llegado el momento eran como de la familia: Matilde Vilariño, Matilde Conesa, Pedro Pablo Ayuso  y como no, quien les daba vida; Guillermo Sautier  Casaseca, con sus historias de amor y sufrimiento. Y luego Elena Francis aconsejando a diestro y siniestro en cuestión de amores.

Han pasado los años, las radios ya no son de lámparas, la tele es en colores, mis hermanos y yo nos vamos haciendo mayores y ya no ponemos los zapatos bajo la ventana cada 5 de enero. Los mayores ya no están con nosotros, pero ahora somos nosotros los que, sin hacer punto, ni cuidar el fogón, ni escuchar los seriales de las cinco, tenemos de quien cuidar y ya que casi tampoco, pues casi estamos más para que nos cuiden.

Que años aquellos. Como te echo de menos Elena Francis (aunque fueras un tío). Hacías llorar a mi madre con las cartas de mal de amores que narrabas y recuerdo que siempre decía; pobre mujer, lo que estará sufriendo y nos contagiaba las lágrimas. Hoy eso ha cambiado, ponemos la radio o la tele y aunque también nos hacen llorar, es por rabia de tanto político incompetente, aprovechado e interesado a quien hemos de mantener con nuestros impuestos, indistintamente del color y las siglas que representen.


Mi querida Dª Elena Francis: Vuelve. Te prefiero a Gran Hermano, Salvamé o los coloquios políticos de la trece, la sexta o la cuatro. 

jueves, 31 de marzo de 2016

Carta entre los apóstoles

Carta de Pablo a Pedro (según lo oído):
A ver Pedro, que como no quiero ser un problema para España y su gobernabilidad renuncio a mis pretensiones de vicepresidente. Eso sí, como no es mi intención renegar de los principios, ni venderte por dos monedas, pongo a tu disposición a tres de mis niños para que elijas quien ocupa mi lugar en el gobierno. Los tres son de mi total confianza y te puedo asegurar que no moverán un dedo en tanto yo no dé el visto bueno.
En lo referente a Alberto, dadas las discrepancias entre ambos y al tratarse de un lumpen de menor estrato (como la propia palabra indica) pues le dices que cuando llegue el momento de alzar la mano se ausente de la sala, para quedar bien con el resto y luego si hubiera lugar en algún momento a contar con su opinión lo decidiré en casa en asamblea y te lo haré saber rapidamente, para que le hagas llegar con urgencia la decisión que habrá de tomar en la votación correspondiente.
Tuyo como siempre

Yo, Pablo 
(El otro apóstol)

jueves, 24 de marzo de 2016

Ben-Hur y su cuadriga

Esta tarde vi por televisión, y por enésima vez, BEN-HUR y la carrera de cuadrigas, que como en anteriores ocasiones ganó el señor Judá, para jubilo de los presentes, vamos como todos los años por estas fechas, aunque en esta ocasión, según me acaban de comunicar por Whatsapp, ha sido descalificado, pues al parecer, en el control antidoping efectuado con posterioridad a la carrera ha dado positivo el segundo equino de la izquierda. Aunque aún no se ha hecho oficial la causa, según algunas filtraciones, el positivo podría ser debido a consumo de hierba.

Según me indican, la escudería del Sr. Judá ha presentado una reclamación formal y ha solicitado la realización de un contraanálisis.


Ni que decir tiene que la noticia ha causado un gran impacto entre los aficionados, pues como en años anteriores la cuadriga capitaneada por el Sr. Judá partía como favorita. Se habla de una posible denuncia de un equipo rival patrocinado por un país de oriente, cosa que no solo ha sido desmentida por sus representantes en Madrid, si no que estos, haciendo uso de su derecho a expresarse libremente, han convocado una manifestación en señal de protesta y adhesión al caballo.

martes, 22 de marzo de 2016

Atentados de Bruselas

En principio no tenía intención de escribir sobre ello, pero he de confesar que la rabia y odio, si el odio, han terminado por inducirme a poner estas cuatro letras.

Como ya dije en su momento, ni fui Charli, ni fui Paris, ni fui Francia. Y hoy tampoco soy Bruselas, pues hoy, al igual que cuando los atentados de Paris, o los del semanario Charli, o como el fatídico 11-M del 2004 en Madrid, o cuando el atentado del 11-S, o el de Hipercor en Barcelona, o el del cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, o el de cualquiera de los tantos y tantos ocurridos, yo soy el padre que ha perdido un hijo, el hijo que ha perdido un hermano, el amigo que ha perdido a otro, o simplemente alguien anónimo que repudia la violencia, odia, si odia –repito-, a aquellos que la cometen y detesta a quienes la justifican y amparan.

Y hablando de amparar y justificar; Ya está bien de aguantar este tipo de actos y seguir manteniendo a quienes no solo no los condenan, si no que ayudan y amparan a quienes los cometen. No quiero a gente así como vecino y menos como amigo, los prefiero lejos de mí y si vienen a mi pueblo que sepan respetar las costumbres que aquí tenemos, que sean los primeros en denunciar a quienes no las acatan y sobre todo que se involucren en el respeto a la vida.


Sé que estas letras pueden herir sensibilidades y ser criticadas y que se me puede tachar de racista, pero prefiero eso, por denunciar la realidad, a tener que llorar  algún día la perdida de una persona querida.